La más reciente novela del
salvadoreño Mario Bencastro explora
la compleja realidad bicultural de jóvenes latinos inmigrantes a EEUU.
Escrita para un público joven, Viaje a la tierra
del abuelo de la editorial Arte Público aborda los conflictos,
preocupaciones y sueños de los jóvenes inmigrantes con gran acierto.
Parte de su éxito es que Bencastro buscó la ayuda de
estudiantes latinos de las escuelas Belmont High y OnRamp Arts de Los Ángeles,
quienes sugirieron temas y opiniones para integrar a la trama.
De este modo, las situaciones e ideas que la novela
propone exhiben una vitalidad y una vigencia rara vez vista en la literatura
juvenil contemporánea.
La historia se centra en la vida de
Sergio, un adolescente que ha pasado la mayor parte de su corta vida en Los Ángeles,
pero que a los 16 años comienza a cuestionar su identidad nacional y cultural.
La novela comienza con la muerte repentina del
abuelo, quien alguna vez le dijera a Sergio que si la muerte le encontraba en
EEUU que por favor lo llevara a enterrar a su país.
Entre las aventuras y los obstáculos del joven en su
lucha por cumplir con los deseos de su abuelo, el autor logra exponer muchos de
los retos que enfrentan los jóvenes latinos al intentar equilibrar el mundo de
sus padres y el suyo.
Como toda novela de aprendizaje, el viaje se convierte en
herramienta de autodescubrimiento y durante la travesía, el joven comienza a
cuestionar las ideas que más arraigadas tenía sobre su identidad.
Sutilmente Bencastro inserta situaciones que resonarán en
sus lectores como las escuelas sucias y abarrotadas -la propia Belmont High donde
estudia el personaje - jóvenes pandilleros, adolescentes embarazadas,
estudiantes que se duermen en las clases porque tienen que trabajar de noche
para ayudar a sus familias.
Pero de igual modo abundan los personajes claves e
inspiradores, como la trabajadora social de la escuela, quienes le inyectan
esperanza y optimismo a la historia.
Dos mundos
Como muchos jóvenes latinos, el personaje vive entre dos
mundos completamente diferentes aunque con ciertos puntos de contacto entre sí.
Ajeno pero heredero del mundo de sus padres, Sergio se
esfuerza por comprender la historia de El Salvador, sus tradiciones, su lengua
y su política, pero siempre se aventaja el mundo de afuera donde el inglés, la
televisión y los deportes capturan su imaginación y le facilitan relacionarse
con sus compañeros.
El personaje expone su identidad bifurcada con palabras
simples pero abarcadoras, condensando en un sólo párrafo la problemática de la
juventud bicultural.
"El cuerpo de mis padres estaba en los Estados Unidos,
pero su corazón estaba en su patria", escribe.
"Yo estaba de cuerpo y corazón en el país
norteamericano, pero cuando llegaba de la calle a la casa, el mundo de mis
padres no dejaba de afectarme y entonces yo me sentía como si entrara en un
espacio extraño"
De este modo, el viaje a El Salvador y su regreso a EEUU
constituyen para el personaje la ida y vuelta de un enorme descubrimiento.
Los increíbles percances que le acontecen durante su
travesía se hacen más verosímiles con la historia de otros personajes menores
cuyas tragedias personales pueden hallarse resumidas en cualquier periódico
fronterizo.
Viaje a la tierra del abuelo es una
inolvidable novela de aprendizaje que de seguro servirá de trampolín a los
jóvenes lectores para adentrarse en la obra madura de Bencastro.